Hace unas semanas veíamos cómo el durísimo mexicano Mickey Roman se doblaba por la mitad al recibir el potente gancho al hígado de Takashi Miura. Quienes jamás han visto un golpe así, a menudo se preguntan “si realmente es para tanto”. Por el contrario, quien alguna vez ha recibido un golpe de este tipo, sabe que el dolor es insoportable, que “te quedas sin piernas” y pierdes el control de tu cuerpo. ¿Pero qué le ocurre realmente a nuestro cuerpo cuando recibimos un golpe al hígado?El hígado, es un órgano vital que se encarga entre otras cosas de limpiar nuestra sangre, almacenar el glucógeno (principal alimento de los músculos) o sintetizar ciertas proteínas. Dada su importancia, el hígado está directamente conectado con nuestro cerebro mediante largas conexiones nerviosas.

Para que la conexión entre el hígado y nuestro cerebro sea lo más precisa posible, la cápsula que recubre nuestro hígado está repleta de nervios que envían continuamente información a nuestro sistema nervioso autonómico. Éste es el sistema encargado de controlar las acciones involuntarias de nuestro cuerpo como la respiración, el ritmo cardiaco y el sistema circulatorio o nuestras glándulas.

Por ello, cada vez que recibimos un golpe en esa zona, se produce un repentino cambio de presión en el hígado que activa brutalmente todas estas conexiones nerviosas provocando una cadena de reacciones químicas y eléctricas que suelen acabar con el receptor del golpe en el suelo retorciéndose de dolor.

El dolor, naturalmente, es consecuencia de la sobre-excitación de todas las terminaciones nerviosas que recubren nuestro hígado. Pero, ¿por qué caemos al suelo? La explicación es sencilla: porque el golpe al hígado hace que nuestro sistema nervioso autonómico reaccione REDUCIENDO EL RITMO CARDIACO y DILATANDO todas las venas y arterias de nuestro cuerpo. La combinación de estas 2 respuestas provoca automáticamente una brusca CAÍDA DE LA PRESIÓN SANGUÍNEA que no nos permite mantenernos en pie.

Según los neurólogos esta es una reacción instintiva. Y es que cuando la presión sanguínea cae de forma tan abrupta, a nuestro corazón le cuesta seguir bombeando la sangre a las zonas más elevadas de nuestro cuerpo, como el cerebro. Lógicamente, nuestro cuerpo no puede permitir que la sangre deje de llegar al cerebro. Por eso, como tras el golpe al hígado los vasos están dilatados, su única opción es “bajar la altura a la que está la cabeza” para garantizar que aún y con menos presión la sangre siga fluyendo hasta el cerebro.

Este es el motivo por el cual, tras un golpe al hígado, nuestro cuerpo cae de fulminante (ya sea hincando la rodilla en la lona, o tumbándose en el suelo completamente). Así pues, como veis, la caída tras un golpe al hígado es sólo una reacción fisiológica para que la sangre siga llegando al cerebro. Todo esto naturalmente pasa en décimas de segundo, y lo que nosotros vemos es sólo el golpe y la caída irremediable de la ‘víctima’.

La mala noticia es que NO HAY MANERA DE CONTROLAR VOLUNTARIAMENTE las reacciones que desencadena un golpe en el hígado. ¿Por qué? Porque el hígado conecta con el sistema nervioso autonómico, es decir, con la única parte del sistema nervioso que los seres humanos no podemos controlar conscientemente (¿verdad que no podríamos parar nuestro corazón o controlar el movimiento de nuestros intestinos como queramos?). Así que ya lo sabéis, el mejor remedio contra un golpe al hígado es cerrar bien los codos y trabajar una buena defensa 😉

#gallegoprada

[device]Temporada 2014/15 - Logros EBU de Gallego Prada[/device][notdevice]Temporada 2014/15 - Logros EBU de Gallego Prada[/notdevice]

Dicen que una imagen vale más que mil palabras. Y ésta fotografía,  definitivamente, dibuja a la perfección una temporada que quedará grabada en nuestra memoria para siempre. Una imagen que resume los buenos momentos vividos y también aquellos que nos han demostrado lo duro que es poder soñar con llegar; una imagen que resuelve los baches que nos han hecho tropezar, pero nos han enseñado a levantarnos con infinita determinación; una imagen que recoge los títulos conseguidos y  aquellos que se nos han escapado;  las gotas de sudor derramadas, bajo el suelo, entre las cuerdas o tras un ordenador intentado trazar el camino más acertado para los nuestros; recoge los instantes de euforia, incertidumbre e impotencia;  los abrazos sinceros que se escapan a la luz de los focos;  y sin lugar a dudas, una imagen que os representa a todos vosotros que siempre estáis ahí y nos brindáis el calor necesario para seguir adelante.

Una temporada que pasará a la historia

3 Campeones UE + 1 aspirante EBU

En esta temporada nos hemos convertido en el único equipo de Europa con 3 Campeones de la Unión Europea en tres categorías diferentes; 3 cinturones azules que llevan el nombre de Gallego Prada, del total de 4 cinturones que ostenta hoy en día el boxeo español.

[pullquote]Nos hemos convertido en el único equipo de Europa con 3 Campeones de la Unión Europea[/pullquote]

  • El 24 de Octubre de 2014, Abigail Medina se coronaba Campeón de la Unión Europea del peso Súper Gallo tras derrotar por fulminante KO en el 10º asalto al italiano Danielle Limone.
  • Meses más tarde, el 19 d Abril d 2015, Sandor Martín daba una auténtica lección de boxeo al también italiano Samuele Espósito, haciéndose con el cuero azul del Súper Ligero por indiscutible decisión unánime.
  • Y hace apenas unos días, el 10 de Julio de 2015, Juli Giner «The Rock» disipaba todas las dudas acerca de su proyección europea abatiendo de forma contundente al madrileño Iván Ruiz Morote, en tan sólo 5 asaltos.

La euforia europeista se desataba, ¡habíamos conseguido un triplete histórico! Todo ello, sin olvidarnos del incombustible Isaac Real, quien tras coronarse contra todo pronóstico Campeón de Europa de la categoría Súper Welter, vuelve a la parrilla de salida, habiendo sido nombrado a principios de julio aspirante oficial al mismo título.

Batiendo récords de promoción

[pullquote]Hacía más de una década que la ciudad condal presenciaba su último campeonato de la Unión Europea [/pullquote]Pero no sólo a nivel deportivo hemos hecho historia. Hacía más de una década que la ciudad condal presenciaba su último campeonato de la Unión Europea. Fue en 2003 cuando Jorge Sendra se enfrentó a Xavi Moya por el Título EBU-EU del peso Medio. Así pues, organizar 4 Campeonatos de la Unión Europea en sólo un año, como hemos hecho, no sólo ha sido un hito histórico sino que ha batido todos los récords imaginables. Basta con mirar atrás para darse cuenta que hasta hace poco nuestros boxeadores no podían siquiera permitirse soñar con disputar un título de esta envergadura en casa.

[device]Equipo GP[/device][notdevice]Equipo GP[/notdevice]Grandísimos boxeadores como Sergio Blanco, Paco Nohales o Jaume Pons tuvieron que salir fuera, como suele decirse comúnmente, «a sacarse las castañas del fuego». El simple hecho de poder disputar un Campeonato de España en Barcelona ya era ya todo un lujo. Las veladas más ambiciosas de la última década, coronaban su cartel con uno o dos combates profesionales y a lo sumo se celebraba un Campeonato Nacional al año. Y ahora incluir un campeonato continental en el cartel parece algo «normal».

Queremos seguir creciendo

[pullquote]Estamos jugando en la Europe League con un presupuesto de tercera división[/pullquote]

Por eso esta foto también nos dice que algo está cambiando en el mundo del boxeo. La afición está respondiendo, el equipo está adquiriendo una madurez determinante y las oportunidades que no hace tanto habían de disputarse al otro lado de la frontera, comienzan a aflorar en casa. Pero seamos sinceros, jugar a este nivel no es nada fácil: hablando en términos futbolísticos, estamos jugando en la Europe League con un presupuesto de tercera división. Y de ahí, que quien quiera saque sus cuentas. Los que nos conocen bien saben el trabajo que nos cuesta organizar una velada de esta envergadura aquí.

Las exigencias competitivas de nuestro equipo cada vez son mayores (lejos han quedado los tiempos en que traer un Campeonato de España a uno de los nuestros era toda una hazaña), y por tanto, mayor es el coste de las veladas. No sólo, los números han de cuadrar, sino que además, éstos deben competir con equipos que mueven presupuestos astronómicos 10 veces superiores a los nuestros. Se multiplican por mil las horas que invertimos en que esto salga adelante, la carga logística que nos obliga a no fallar o la incertidumbre que nos asfixia más allá del plano deportivo. No obstante, en este parón obligado que nos da el fin de temporada, miramos atrás y sujetando esta foto entre las manos, podemos afirmar sin miedo a equivocarnos, que todo el trabajo y esfuerzo realizado durante este año, ha merecido la pena. Por eso os pedimos a todos los que nos habéis acompañado en este duro camino, que sigáis ahí, que no dejéis de apoyarnos, porque sólo con vosotros podremos seguir aspirando a acercar el mejor boxeo continental a nuestra casa, Barcelona.

Foto: Diego Valenzuela y Hemeroteca Gallego Prada